La red de sensores surge gracias a las posibilidades que nos da la tecnología de crear una red
de dispositivos de captura de datos, que nos permita registrar y almacenar una determinada información y transmitir datos de un dispositivo a otro.
Una red de este tipo es flexible y un gran instrumento para poder monitorizar complejos sistemas. El objetivo de la recolección de
datos por sensores en la monitorización, es la obtención de los datos teniendo como única limitación
las características de los propios sensores.
Podemos crear una infraestructura sólida y barata que permita que cada sensor proporcione una información detallada de una zona determinada.
Las redes de sensores inalámbricos han recibido una gran
atención en los últimos años desde los puntos
de vista académico e industrial gracias
a los avances de la tecnología, se pueden emplear en el monitoreo del ambiente, la atención de la salud, la gestión de la energía, la construcción, en automóviles y la automatización industrial.